1811 Defensa de la llengua catalana per Tomàs Puig

EL 1985 Lluís M. de Puig publicà “Tomás Puig: catalanisme i afrancesament”, editat per l’Institut d’Estudis Catalans. Anys enrere, al 1978, l’estudi ja fou mereixedor del premi Nicolau d’Olwer.

La publicació fou una acurada recerca sobre les relacions entre catalanisme i afrancesament durant l’ocupació Napoleònica i l’experiment catalanista”, iniciat per Augerau i continuat posteriorment per Macdonald. Cal destacar que durant dos segles el castellà s’imposà com a llengua única i obligatòria de l’Administració i l’àmbit públic, fins que amb la Revolució del 1868, s’activà el periodisme popular en català i la reivindicació en pro de la normalització. Així, als inicis del segle XIX, a nivell polític, el català esdevingué oficial al govern. A nivell social, mitjans de comunicació de Girona, Figueres i Barcelona,  es publicaven a doble columna, en francès i català. En aquest context, Tomàs Puig, intel·lectual i Corregidor, aspirava a convertir els catalans en ciutadans, equiparables en drets, als francesos, i a allunyar-se de la despòtica i autoritària monarquia borbònica. Tanmateix, circumstàncies com el paper de l’Església, l’ocupació del país, o el mal tracte de les tropes, entre altres, va convertir els partidaris de la modernització en afrancesats i en enemics.

Lluís M. de Puig exhumà informes, reports, cartes i materials diversos, en un fosc episodi. Reproduïm un fragment de l’obra esmentada. Respectem el llenguatge d’època actualitzant només la puntuació. Es tracta d’un document en el qual, argumentant raons d’índole pràctica, Tomàs Puig reivindicà el català com a llengua de govern. No obstant, la derrota militar del 1814 provocà que el català no pogués ser oficial fins un segle més tar, quan la Mancomunitat el recuperà.

SI SE DEBEN TRADUCIR EN ESPAÑOL O EN CATALÁN LOS CÓDIGOS RAZONES POLÍTICAS

El idioma castellano después del Decreto de nueva planta (de 100 años acá) se usaba como forzado en los tribunales por ser lenguaje del gobierno o de la nación dominante. Sería violento usar de él no advirtiendo los motivos políticos que lo habían prescrito. Se adularia al pueblo escribiendo e imprimiendo en la lengua que el habla, y para la cual ha sido tan tenaz en desprecio de las órdenes. Parece que todo conquistador debe hacer olvidar en el País conquistado a fuerza la lengua extranjera de la Nación que antes dominaba, a fin no parezca que se halla dependiente de aquella voz a que estaba acostumbrado a obedecer. Las circunstancias de la España dan más peso a esta razón; pues la Lengua Castellana ha servido y sirve para publicar las órdenes y papeles incendiarios de la revolución. El idioma catalán es más análogo al francés que al Castellano.

Luego de haberse recibido el decreto de S.M.I. y R. de 8 de Febrero 1810 que declara la Cataluña un gobierno particular, los jefes de esta Provincia siendo convencidos de razones tan ciertas sin hesitar un momento adoptaron el Idioma Catalán con entero olvido del Castellano. El mismo dicho decreto se imprimió y publicó en Catalán al lado del texto francés. Las Proclamas las Proceduras de los tribunales, los actos de administración, los Diarios, todo fue hecho en catalán. Así se practicó por algún tiempo, hasta que algún mal avenido con la lengua catalana restableció insensiblemente el Castellano. Hasta el día la Cataluña forma un Gobierno particular y aunque calculemos políticamente que debe ser reunida a Francia, no milita ninguna razón para que los gobernantes. dejen de hacer entender la voluntad al pueblo por medio de la lengua vulgar del País adoptando una lengua que se debe considerar como extranjera generalmente ignorada.

Razones Naturales

El que manda quiere ser entendido y por consiguiente se vale de la lengua propia del que debe obedecer; si la suya no es entendida no usara de una tercera no 6 muy poco conocida pudiéndose servir de la natural del País en que manda. Seria una complicación mandar en una lengua, darse a entender por medio de una tercera que necesitarla de traducción en lengua vulgar para hacerse comprender del País.

Conviene mucho que se facilite al Pueblo la inteligencia de las Leyes que mandan determinan sus derechos y relaciones con los particulares y Sociedad entera. Que los padres de familias, primeros magistrados de los hombres, digan en lengua que conocen a sus hijos como se adquieren y conservan sus intereses y propiedad. De este modo se enseña a amar y respetar al Gobierno y evitar muchos enredos y trampa que comete la intriga, la Codicia del foro que confunde todo lo que puede haciendo las leyes misteriosas como los abogados romanos sus formulas que ocultaban como un secreto mágico. Ilustrándose por si mismos los catalanes con el conocimiento de las leyes que los han de hacer felices evitaran muchos perjuicios que les causa la ignorancia de la ley; y podrán consular sus diferencias en vista de su contenido.

La misma razón sin duda milita para no usar del Castellano en estos tribunales que la que obligó a Luis 12 desterrar del Palacio, Palais de justice, el latín con su ordenanza dada en Lion en Junio de 1510 art. 47, no obstante de ser la lengua universal por haber continuado Roma en dominar el Mundo por medio del Gobierno papal y de sus Ministros a quien obedecían los mismos Reyes.

SE USABA Y SE CONOCÍA POCO EL CASTELLANO

Las Constituciones de Cataluña, las actas modernas de los Notarios, como Contratos, testamentos, Inventarios eran en Catalán. Las primeras letras en los Pueblos Cortos y aun en los grandes, el mismo catecismo se enseñaba en catalán. A muchos se había enseñado por principios el latín, a pocos se había enseñado la gramática Castellana. Solo se hablaba por practicar este Idioma. En los púlpitos a excepción de algunas catedrales y de algunos panegíricos. En el tribunal de competencias y en el del Breve en los procedimientos de algunos cuerpos en especial eclesiásticos; En los Registros de los Párrocos, se usa del idioma catalán. En las concurrencias aun del buen tono, en las relaciones particulares; los mismos médicos y Abogados en sus juntas particulares de la facultad usan siempre del catalán. Pocos catalanes hablan perfectamente el Castellano y conocen por reglas y a fondo el genio y naturaleza de este Idioma. Es expuesto que escribiéndole cometan algún barbarismo o Solecismo. La mayor parte de los catalanes no lo entienden y casi tan fácil les sería la inteligencia del francés como de dicho Idioma. Esto no debe admirar, pues un Paisano-Bas-Breton difícilmente entiende un Parisiense. En el Rosellón mismo en el Conflent Sardaña no obstante de ser de la Francia, se hacían las proceduras en catalán hasta 1700 que se prohibió con Edicto.