La memoria de un país

Exposición permanente

Nuestro mar

En el siglo XIII, la conquista de los reinos de Mallorca y Valencia por parte de Jaime I inicia una etapa de expansión militar y mercantil por el Mediterráneo que se extiende hasta el siglo XV. El crecimiento de las ciudades, la pujanza del comercio y la consolidación de los grupos de mercaderes y artesanos son algunos de los fenómenos estrechamente vinculados al proceso de expansión.

El arte gótico sustituye al románico y la cultura literaria conoce un gran desarrollo en ese periodo. A nivel político, se conforman las principales instituciones de gobierno del país: las Cortes, la Generalitat y los consejos municipales. La hambruna de 1333 y la peste negra de 1348 marcan, sin embargo, el comienzo de una profunda crisis demográfica, económica y social.

En el campo, los campesinos se alzan en armas contra los señores mientras que en las ciudades se viven profundas conmociones sociales. En la segunda mitad del siglo XV, una larga guerra civil (1462-1472), que enfrenta a la corona con la Generalitat, asola el conjunto del país. En 1479, el acceso al trono de Fernando II, casado con Isabel de Castilla, supone la unión dinástica de las dos coronas.

La hegemonía catalana en el Mediterráneo

A comienzos del siglo XIII, la Corona de Aragón orienta su política de expansión hacia el Mediterráneo. Las conquistas de Mallorca y Valencia por parte de Jaime I tienen continuidad con Pedro el Grande, que anexiona Sicilia, así como con sus sucesores. La hegemonía catalana y la pugna por el dominio de Cerdeña o Nápoles ocasionan conflictos con Francia, la República de Génova y el papado.

En los principales puertos mediterráneos se crean consulados de mar, para tratar las cuestiones marítimas y comerciales. En el Mediterráneo oriental, a pesar del control de los ducados de Atenas y Neopatria, la Corona de Aragón no consigue desplazar a la República de Venecia. A partir de los siglos XIV y XV, las crisis internas y los conflictos sociales debilitan a la corona y ponen punto final a la hegemonía.

Cronología

Conquista de Mallorca

Jaime I conquista Mallorca y destruye el poder almohade. La isla es repoblada con población cristiana y se crea el reino de Mallorca. En 1235, se conquistan también las islas de Ibiza y Formentera.

1229

Conquista de Valencia

Entre 1229 y 1245, Jaime I el Conquistador conquista los emiratos de Balansiya y Mursiyya, que habían surgido de la descomposición del Imperio almohade y, en 1238, toma la ciudad de Valencia.

1238

Tratado de Corbeil

Tratado entre Jaime I y Luis IX de Francia. El monarca catalán renuncia a sus derechos sobre los territorios occitanos a cambio de la renuncia del rey francés a reclamar los condados catalanes como sucesor de Carlomagno. Este tratado supone la independencia de iure.

1258

Muerte de Jaime I

Jaime I reparte los dominios de la corona entre sus hijos. Pedro el Grande, hereda el reino de Aragón, el reino de Valencia y el principado de Cataluña. Por su parte, Jaime II el Prudente, hereda el reino de Mallorca, el condado del Rosellón y la Cerdaña y el señorío de Montpellier.

1276

Vísperas Sicilianas

La revuelta popular de las Vísperas Sicilianas contra el dominio del rey francés Carlos de Anjou da pie a la intervención y la conquista de la isla por parte de Pedro el Grande, que es proclamado rey de Sicilia.

1282

Conquista de Menorca

En el marco de la campaña militar de confiscación del reino de Mallorca, Alfonso el Franco, hijo de Pedro el Grande, conquista la isla de Menorca a los musulmanes.

1287

Expedición de los Almogávares a Bizancio

Roger de Flor crea la Gran Compañía Catalana, una expedición de mercenarios al servicio del emperador bizantino contra los turcos otomanos. El asesinato a traición de Roger de Flor, desencadena la Venganza de los Catalanes, que ocupan los ducados de Atenas y Neopatria.

1302 - 1311

Conquista de Cerdeña

Jaime II conquista Cerdeña entre 1323 y 1326 después de haber obtenido la enfeudación por parte del Papa en 1297. El dominio se ve cuestionado por las continuas revueltas sardas y por las disputas con la República de Génova.

1323 - 1324

Annexión del Reino de Mallorca a la Corona

Pedro el Ceremonioso anexiona definitivamente el reino de Mallorca a la Corona de Aragón e instituye el Privilegio de la Unión, por el que los futuros monarcas deben comprometerse a no volver a separar los territorios de Aragón, Valencia, Mallorca y Cataluña.

1343 - 1344

Conquista de Nápoles

Alfonso el Magnánimo conquista el reino de Nápoles tras una serie de campañas llevadas a cabo entre los años 1435 y 1443.

1435 - 1443

Jaime I

Jaime I

El pacto, fundamento de gobierno

La complejidad creciente de la sociedad bajomedieval provoca que, a lo largo de los siglos XIII y XIV, Cataluña se dote de instituciones de gobierno: las Cortes y la Generalitat. En una época en que las monarquías se fortalecen y tienden al autoritarismo, en el Principado y en otros de territorios de la corona, se impone la práctica institucionalizada del pacto y el consenso como el fundamento básico del gobierno real.

Las Cortes reúnen a los tres estamentos principales: el brazo eclesiástico, el nobiliario y el popular, que representa a los pueblos y ciudades de jurisdicción real. Los campesinos, que constituyen la mayor parte de la población, no tienen presencia directa. El consenso se concreta en la redacción de constituciones o leyes. Por su parte, la Generalitat, representación permanente de los brazos, vela por el cumplimiento de los acuerdos.

Las Cortes de Jaime I

Las Cortes de Jaime I

La eclosión de las ciudades

Desde el siglo XIII, el aumento de la producción agraria y el desarrollo de los intercambios comerciales impulsan el crecimiento demográfico y económico. Las ciudades se convierten en centros manufactureros y comerciales, y los monarcas, que  encuentran en su florecimiento un soporte firme frente a la alta nobleza feudal,  las favorecen.

El dinamismo de los centros urbanos se manifiesta en el afán por conseguir más capacidad de autogobierno, como sucede con la creación del Consejo de Ciento en Barcelona, y en la construcción de espectaculares catedrales, iglesias, lonjas y palacios. El arte gótico se extiende en todo su esplendor por las ciudades de Barcelona, Mallorca, Perpiñán o Valencia.

Mercados

Mercados

Casa de artesano

Casa de artesano

Obrador y tienda

Las viviendas de los artesanos cumplen al mismo tiempo las funciones de obrador y tienda, que no es más que un mostrador con los productos de venta colocados en el exterior.

Vivienda

Las casas de los artesanos, de planta alargada y sin más ventanas que las de la fachada, raramente superan los cinco metros de ancho y son un espacio angosto en el que a veces la familia debe compartir alojamiento con los aprendices.

Calles de oficios

En el siglo XIII, Barcelona crece hasta traspasar las viejas murallas romanas. Barrios como el de La Ribera hierven de actividad y los gremios de artesanos, como ocurre en otras ciudades de la época, se establecen en diferentes lugares según su actividad. Por ello, muchas calles de la ciudad todavía hoy llevan el nombre del oficio que alojaban.

Ciencia, cultura y arte

En la baja Edad Media, el catalán se convierte en una lengua escrita plenamente desarrollada. La literatura sobresale con figuras como Ramon Llull, Jordi de Sant Jordi o Ausiàs March, y obras como Tirante el Blanco obtienen una dimensión universal. Se fundan las primeras universidades y se desarrolla una práctica científica y técnica autóctona y avanzada.

La medicina catalana alcanza un alto prestigio con Arnau de Vilanova, médico de tres reyes y de tres papas. También destacan los cartógrafos Abraham y Jafuda Cresques y su Atlas català de 1375. Elaborado con una precisión sorprendente, el mapamundi más importante de la época incluye India y China, y sintetiza los anhelos de un mundo que se encuentra en plena expansión.

Atlas Català

Atlas Català

Tiempo de crisis

Desde mediados del siglo XIV, Cataluña sufre fuertes convulsiones políticas y sociales, así como un retroceso demográfico y económico muy importante. La crisis, gestada durante el gobierno de Pedro el Ceremonioso, se mantiene en los reinados de los primeros monarcas de la dinastía de los Trastámara. La guerra civil de 1462-1472 enfrenta a la corona con las instituciones del país y asola un territorio que ya había sido diezmado por las epidemias.

La opresión feudal provoca la revuelta de los campesinos que se prolonga durante la segunda mitad del siglo XV y no se cierra hasta la Sentencia Arbitral de Guadalupe (1486), que suprime los denominados «malos usos» señoriales. A finales de siglo XV, la población alcanza un mínimo histórico: 250.000 habitantes. El Mediterráneo pierde protagonismo frente a las nuevas rutas oceánicas y Cataluña queda en la periferia de los nuevos ejes comerciales.

La Revolta Remensa

La Revolta Remensa

Danzas de la Muerte de Verges